Preguntas frecuentes

¿Qué es una desinformación?

La desinformación es un contenido fabricado, sacado de contexto o con hechos tergiversados para cambiarle el sentido que circula en distintos medios, pero sobre todo en redes sociales. En español, que no tiene una buena traducción de “disinformation” y “misinformation”, llamamos “desinformación” tanto al contenido falso diseñado intencionalmente para generar daño -o para obtener algún beneficio económico o político- como al que se comparte por ignorancia.

No se aconseja usar el término “fake news”. Por un lado, porque las desinformaciones que circulan no necesariamente refieren a lo que habitualmente pensamos como una “noticia” y, por otro lado, porque hubo una apropiación por parte de ciertos líderes globales (tanto de derecha como de izquierda) del término para designar a los medios con los que no concuerdan.

¿Qué es Reverso?

Es un proyecto colaborativo inédito en el país, impulsado y coordinado por Chequeado, AFP Factual, First Draft y Pop-Up Newsroom, en el que más de 100 medios y empresas de tecnología se unen durante el proceso electoral de 2019 para intensificar la lucha contra la desinformación con verificaciones que podrán ser publicadas en simultáneo por todos los aliados. Los medios que forman parte de Reverso se comprometen a respetar los principios establecidos por el consorcio: participar de una capacitación sobre desinformación, publicar los contenidos de la alianza sin cambios ni ediciones y actualizar o corregir el contenido en sus medios en caso de que el consorcio compruebe que algo que difundieron se trataba de una desinformación.

Los medios podrán participar en el consorcio como:

  1. Aliado productor: será parte de la producción de contenidos.
  2. Aliado difusor: podrá difundir el contenido producido por el consorcio.

¿Cómo se seleccionan las desinformaciones que se verifican?

Reverso tendrá una redacción descentralizada en todo el país que conformarán los medios aliados productores y contará con una mesa central que funcionará en la redacción de Chequeado, en la Ciudad de Buenos Aires.

El equipo revisará permanentemente y seleccionará artículos, audios, imágenes y videos de las redes sociales que monitoreará, como Facebook, Instagram y Twitter; de mensajería privada, como WhatsApp; y plataformas de crowdchecking, como Chequeo Colectivo, y video, como YouTube; además de seguir las tendencias con herramientas de monitoreo para saber qué contenidos se está compartiendo más en cada momento, como BuzzSumo, Google Trends, CrowdTangle y Tweetdeck.

La selección del material a verificar se realizará de acuerdo con tres criterios: por la circulación/viralización del contenido en redes sociales u otros medios (alcance y/o repetición en distintas plataformas), por la relevancia del tema aludido o quién lo compartió y/o por la gravedad de las posibles consecuencias de la desinformación en la ciudadanía (por ejemplo, los contenidos desinformantes que puedan afectar la vida de alguien -por efectos de la radicalización- o interferencia a la democracia). Esto puede conducir, por ejemplo, a generar clima de racismo y odio social hacia un grupo determinado, como en este, o incluso a muertes de ciudadanos inocentes, como en este otro caso.

¿Cómo puedo sumarme?

Reverso recibirá sugerencias de material para chequear de todos los medios aliados y de cualquier persona que reciba un contenido sospechoso. Para hacerlo, están invitados a comunicarse a través de las redes sociales de la alianza: @ReversoAr en Facebook, Instagram, Twitter y YouTube. Además, podés contactarte vía WhatsApp en ReversoAr.com/whatsapp

Si querés sumarte desde una organización, institución, universidad o empresa para colaborar de alguna manera, escribile a Sandra Venditti, responsable de Comunicación ([email protected]).

¿Cuál es el método que usamos?

Para llegar a un resultado fidedigno y tener una buena verificación se deberán seguir estos ocho pasos:

  1.  Seleccionar un contenido sospechoso de las redes sociales que se monitorean y que sea chequeable.
  2. Ponderar su relevancia.
  3. Consultar, cuando es identificable, a la fuente original.
  4. Consultar, si son identificables, a los involucrados/afectados en la desinformación.
  5. Consultar a fuentes oficiales.
  6. Consultar a fuentes alternativas.
  7.  Dar contexto y explicar el alcance y recorrido del contenido.
  8. Confirmar o desmentir.

Se podrá seleccionar una de las cuatro categorías para calificar el contenido verificado:

FALSO. La publicación, que puede incluir un mensaje y una pieza (foto, video, audio), ha demostrado ser falsa, al ser contrastada con las fuentes y datos más serios y confiables y los actores involucrados.

ENGAÑOSO. Parte de la publicación puede coincidir con ciertos datos verdaderos, pero -intencionalmente o no- fue manipulada para generar un mensaje en particular.

VERDADERO. La publicación ha demostrada ser verdadera, al ser contrastada con las fuentes y datos más serios y confiables y los actores involucrados.

NO SE PUEDE PROBAR. La publicación no contiene referencia alguna (tiempo, lugar) que permita ubicar el contexto de lo que está sucediendo para que se pueda contrastar, o resulta imposible de chequear.

Reverso no emplea fuentes anónimas. Cuando la información verificada sea falsa, Reverso lo aclarará en el título, para que la comunidad sepa desde un primer momento cuál es el dato correcto, y se explicará lo central del tema en el primer párrafo. En el caso de las fotos y videos falsos o sacados de contexto, éstos sólo se reproducirán claramente señalados de esa manera (con una marca de agua) y nunca se enlazará a los sitios que originan el contenido desinformante para no contribuir a su difusión.

¿Qué se producirá?

Serán objeto de verificación de Reverso las posibles desinformaciones virales que circulen principalmente en redes sociales, WhatsApp o plataformas como Chequeo Colectivo y YouTube; y no afirmaciones de líderes políticos o de opinión. Los medios sólo serán objeto de chequeo en tanto reproduzcan contenido falso o engañoso originado o que haya circulado previamente en las redes sociales.

Son objeto de verificación los contenidos factuales, basados en hechos, y que pueden ser contrastados. No lo son los enunciados de promesas, comentarios, ideas u opiniones; ni tampoco trascendidos de declaraciones realizadas en un ambiente privado que no tengan interés público o afirmaciones relacionadas con medidas de prueba dispuestas en causas judiciales en trámite.

La selección del material a chequear se realizará sin discriminar por orientación partidaria, ideológica, sexual o étnica.

¿Cuál será la política de corrección y actualización?

En caso de que una persona ponga en aviso a Reverso sobre un posible error en una nota, el consorcio se tomará un máximo de 48 horas para realizar una revisión del contenido cuestionado y, en caso de que corresponda, publicar la corrección.

Tras comprobar que efectivamente se cometió un error, serán reemplazados, y se consignará una explicación de la modificación bajo el título de “Corrección”, con la fecha de su publicación. Si fuera necesario colocar una nueva calificación, también se dejará asentada la calificación original con la que fue publicada la nota. Cuando una vez publicada una verificación, llegue información relevante que complemente, vuelva más clara la nota o actualice los datos, ésta será incluida con una explicación sobre la pertinencia del agregado y/o cambio bajo el título de “Actualización”, también con la fecha.

En caso de que un medio aliado publique una desinformación que el consorcio determine como tal, se compromete a cambiar el contenido actualizándolo en la misma nota y en el mismo link que se difundió originalmente. Se recomienda incluir una aclaración sobre el cambio en el texto.

En el caso de que un medio de comunicación haya publicado una información falsa y luego la rectificara o eliminara, esto es explicitado en la verificación de la desinformación. Si esto ocurre después de la publicación de la verificación, se consignará en la nota con una actualización. Se recomienda utilizar esta práctica para corregir la información.

Para enviar comentarios o alertar a Reverso sobre un posible error u omisión importante, pueden comunicarse mediante el Buzón de Lectores de www.reversoar.com; escribiendo un mail a Laura Zommer, la directora de Reverso ([email protected]); o por medio de las redes sociales de la alianza, que serán @ReversoAr en Facebook, Instagram, Twitter y YouTube. Además, podrás contactarte vía WhatsApp en ReversoAr.com/whatsapp

¿Quiénes apoyan Reverso?

La iniciativa cuenta con el apoyo económico y tecnológico de Facebook Journalism Project, Google News Initiative, Luminate y WhatsApp, quienes financian las capacitaciones que se harán en todo el país y al equipo de periodistas que trabajará en la redacción central de Reverso en la redacción, edición y producción audiovisual, comunicación y redes.

Twitter también será parte de esta acción común, para promover la iniciativa y que los tuits de la misma tengan mayor alcance y visibilidad en el feed de la red social.